
¿Qué es el estrés y cómo prevenirlo?
El estrés es una reacción psicofisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.
Es una respuesta natural, universal y necesaria para la supervivencia.
Cuando esta respuesta natural se da en exceso puede contribuir en la aparición de enfermedades y/o anomalías que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.
TIPOS DE ESTRÉS
• EUSTRÉS (Estrés funcional)
Es el nivel de respuesta proporcional al estímulo que cumple con una función adaptativa y ayuda a la persona a enfrentarse con éxito a una situación. Es una condición necesaria y normal.
• DISTRÉS (Estrés disfuncional)
Es un nivel de activación del organismo, a nivel físico y psicológico, excesivo o inadecuado a la demanda de la situación, que si se prolonga puede tener consecuencias negativas para la persona. En ello tienen mucho que ver las demandas del entorno, los recursos propios para afrontarlas, así como nuestra propia valoración al respecto.
INTERACCIÓN ENTRE PENSAMIENTO, EMOCIÓN Y SENSACIONES FÍSICAS
En general tendemos a creer que el estrés es consecuencia de circunstancias externas a nosotros. Cuando en realidad es un proceso de interacción entre los eventos del entorno y nuestras respuestas cognitivas, emocionales y físicas.
Si el estrés se cronifica se pueden ver afectadas la salud, las relaciones interpersonales, el desempeño profesional o académico de quien lo padece.
CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS CRÓNICO
• Enfermedades
• Baja en el rendimiento o desempeño laboral
• Accidentes
• Problemas interpersonales
• Malestar
• Quejas somáticas
• Trastornos cardiovasculares
• Enfermedades virales
• Dolores de cabeza
• Insomnio
• Fatiga
• Trastornos del estado de ánimo
• Abuso de sustancias
• Depresión
• Trastornos de ansiedad
• Problemas de memoria
CONSEJOS PARA PREVENIR EL ESTRÉS
• Establecé prioridades. Decidí qué tareas se deben hacer y cuáles pueden esperar. • Aprendé a decir no ante pedidos nuevos si estás abrumado/a.
• Tomate tiempo para hacer actividades relajantes como leer, pintar, meditar, hacer yoga o jardinería.
• Intentá no dejarte arrastrar por patrones de pensamientos negativos. Enfocate en lo que lograste, no en aquello que no pudiste hacer.
• Hacé ejercicio con regularidad. Una caminata moderada de 30 minutos por día puede ayudar a levantarte el ánimo y reducir el estrés.
• Pedí ayuda a amigos, familiares o grupos de la comunidad ante situaciones de estrés por asuntos laborales o personales como por ejemplo el cuidado de un ser querido.
• Consultá a un profesional de la salud mental.
Información elaborada por el Centro Medicus de Salud Mental.
Por consultas o asesoramiento podés escribirnos recepcion.salud.mental@medicus.com.ar.