
La actividad física es muy importante para las personas con diabetes
Hacer actividad física de intensidad moderada, como caminar rápido, bailar, nadar o practicar algún deporte, al menos 150 minutos a la semana puede ser muy beneficioso para tu salud y tu ánimo.
Si tenés diabetes, el ejercicio hace que tu cuerpo sea más sensible a la insulina (la hormona que permite que las células del cuerpo usen el azúcar en la sangre para producir energía), lo cual ayuda a manejar la afección.
Además colabora controlando los niveles de azúcar en la sangre y reduce el riesgo de tener enfermedad cardíaca y/o daño en los nervios.
ALGUNOS BENEFICIOS ADICIONALES DE LA ACTIVIDAD FÍSICA INCLUYEN
• Mantener un peso saludable.
• Bajar de peso, si lo necesitás.
• Sentirte más feliz.
• Dormir mejor.
• Mejorar la memoria.
• Controlar la presión arterial.
• Reducir el colesterol LDL (malo) y aumentar el colesterol HDL (bueno).
CÓMO COMENZAR
Si no tenés el hábito de realizar ejercicio puede ser difícil empezar. Tené en cuenta estas recomendaciones para ponerte en movimiento:
› Encontrá algo que te guste.
Para obtener los mejores resultados una actividad que te guste y puedas hacer regularmente, consensualo con tu equipo de atención médica.
› Empezá de a poco.
Si no estás entrenando actualmente, deberías comenzar de a poco, haciendo gradualmente más actividad hasta que llegues al nivel deseado.
› Buscá compañía.
Tener un compañero de ejercicio puede ayudarte a seguir siendo activo.
› Fijate una meta.
La meta debe ser específica, realista y charlada con tu médico.
› Ponelo en el calendario.
Mientras más regularmente hagas actividad física, más rápido se convertirá en un hábito. Tratá de que no pasen más de 2 días seguidos sin entrenar.
CONSIDERACIONES ESPECIALES
• Tomá abundante líquido mientras estés haciendo actividad física para prevenir deshidratarte.
• Asegurate revisar el nivel de azúcar en sangre antes y después de ejercitar, especialmente si tomás insulina.
• Cuando entrenes es importante que uses medias de algodón y zapatillas que te queden bien y cómodas.
• Después de la práctica, revisá tus pies para ver si tenés de llagas, ampollas, irritación o algún corte.
• Consultá en el caso puntual que tengas alguna herida que no comience a sanar después de 2 días.