Actividad Física y Bienestar
Nuevo

Iniciar y sostener la actividad física desde cero, la ciencia del hábito

Lic. Mauricio Pérez
Kinesiólogo, Fisiatra y Docente Universitario. Especialista en Rehabilitación Funcional, Ergonomía y Movimiento de la Medicina del Estilo de Vida. M.N. 19.907.
July 6, 2026
5 min de lectura

Empezar a movernos cuando nunca antes lo hicimos puede parecer una montaña imposible de escalar. El error más común es querer cambiar todo de un día para el otro confiando solo en las ganas del primer momento. La ciencia demuestra que para tener éxito a largo plazo, el secreto no es matarse en el gimnasio al principio, sino entender cómo nuestro cerebro arma un nuevo hábito de forma simple y sin sufrimientos.

Nunca es tarde para empezar

Un mensaje fundamental de la medicina actual es que no importa la edad que tengas, tu cuerpo se beneficia y se renueva desde el primer minuto en que decidís dejar el sillón. Las células y los músculos tienen memoria y capacidad de mejorar siempre.

El verdadero desafío no es físico, sino mental. Para el cerebro, lo desconocido requiere esfuerzo y prefiere quedarse en lo cómodo. Por eso, el mejor método para empezar no es usar la fuerza de voluntad a los golpes, sino hacerle el camino fácil a tu mente usando pasos muy chicos, amables y totalmente previsibles.

En profundidad

El camino no es una línea recta: se aprende paso a paso

Es muy importante que sepas que el camino de generar un hábito no es lineal. Va a haber semanas excelentes y días donde el cansancio, el trabajo o un imprevisto te ganen la partida. Las recaídas son parte normal del proceso de aprendizaje. El éxito real no es ser perfecto, sino no abandonar. Si un día no pudiste cumplir, no te castigues. La única regla de oro es: permitite fallar un día, pero intentá no fallar dos días seguidos.

Para que el movimiento se vuelva algo automático en tu rutina (como lavarte los dientes), necesitás seguir estos tres momentos:

  • Buscar un "ancla": Vinculá la actividad física a algo que ya hagas todos los días de forma automática. Por ejemplo: "Apenas cierro la computadora al terminar de trabajar, me pongo las zapatillas y salgo".
  • Hacerlo muy fácil: Al principio, la meta debe ser tan chiquita que no puedas poner excusas. No pienses en una hora de ejercicio; empezá con 10 minutos de caminata. Es preferible hacer poco pero repetido, que mucho un solo día y abandonar por semanas.
  • Premiarte enseguida: El cerebro repite lo que le da placer. Buscá una actividad que disfrutes (caminar escuchando tu música favorita, ir a una plaza linda o moverte con un amigo). Ese bienestar del final es el que fija el hábito en tu mente.

5 tips prácticos para arrancar esta semana

  1. Prepará la ropa el día anterior: Dejá las zapatillas y la ropa deportiva a la vista. Reducir las vueltas antes de empezar le saca excusas a tu mente.
  2. Agendalo como una cita médica: Reservá tu bloque de 10 o 15 minutos en el calendario. Lo que no se agenda, generalmente se olvida o se posterga por otra tarea.
  3. Sumá pasos invisibles: Si no tenés tiempo de entrenar, usá el día a día. Elegí la escalera en lugar del ascensor, bajate un par de paradas antes del colectivo o caminá mientras hablás por teléfono.
  4. Buscá un compañero de ruta: Contale tu plan a un familiar o amigo, o invitalo a sumarse. Compartir el compromiso aumenta muchísimo las chances de cumplirlo.
  5. Celebrá cada pequeño logro: Si lograste moverte aunque sea 5 minutos, ¡felicitate! Cada vez que cumplís con tu mini-meta, estás construyendo tu nueva identidad como una persona activa.

•  Consejo del especialista

El Consejo del Especialista

*"En el trabajo diario veo que el principal enemigo de la constancia es el perfeccionismo. Creemos que si no vamos una hora entera a un gimnasio a transpirar la camiseta, no sirve para nada. Eso es un mito.

Para alguien que arranca de cero, pasar de no hacer nada a caminar quince minutos tres veces por semana ya es un cambio gigante que protege el corazón y llena de energía. Sacate la presión del resultado rápido y la balanza. Enfocate en la consistencia. Tu cuerpo no necesita que seas un atleta de elite, necesita que te muevas con regularidad como un acto de cuidado y cariño hacia vos mismo."*

•  Puntos clave del artículo

Conclusiones Clave

  • Tu edad no te frena: El cuerpo responde de manera positiva y se fortalece a cualquier edad. El mejor momento es hoy.
  • Empezá en chico: Diseñá metas tan cortas y sencillas que sea imposible decirles que no.
  • Se permite fallar: Las idas y vueltas son normales en cualquier cambio de hábito. Lo importante es retomar al día siguiente.
  • Constancia sobre intensidad: Vale mucho más caminar un poquito la mayoría de los días, que correr una hora entera una vez al mes.

Lic. Mauricio Pérez

Kinesiólogo, Fisiatra y Docente Universitario. Especialista en Rehabilitación Funcional, Ergonomía y Movimiento de la Medicina del Estilo de Vida. M.N. 19.907.

Artículos relacionados